Enero paciente


Es martes. Enero maneja su humedad, la despliega implacable entre nubes que engañan por momentos el intenso sol.

Miro desde la ventana el paisaje montevideano. El ruido de enero, el silencio de enero. Esa sensación que se mantuvo en el tiempo.

Por la mañana hice dos llamadas y otras tantas irrumpieron en mi universo de sueños.

Balances y cierre de cuentas de la vida que pasa.

Repaso el archivo pecaminoso  conociendo o imaginando algunas opciones que responderán a mi libido que aún no duerme.

La humedad agobia e insiste en provocar al músculo, continuo repaso me debo, me exijo calidad, me lo prometo. 

Oh, cuanta vanidad, cuanta soberbia, yo ser superior, con poderes atribuidos para abogarme el derecho de seleccionar.

Por momentos el menú abruma de opciones múltiples y variadas.

Que es lo que busco?. Con qué criterios estableceré un orden? Qué elementos me ayudaran a ponderar, cuales eligiré como indicadores del placer…

El color del pelo, las medidas y sus proporciones, la distancia generacional, el conocimiento previo, el color de los ojos, las subjetividades de experiencias variadas?

El instinto animal comienza prevalecer, la autocomplacencia no sera la solución.

Pienso mientras la razón aun mantenga el control…y la voz? Si!!! ahi tal vez esté ahora orientado. Sus palabras, sus silencios y sus pausas..la entonación, la respiración, los términos y los significados…si!!!, la inteligencia…

La voz, si..la voz. 

Debo arriesgar pero nunca la llame, no vi su rostro. Solo sé de ella, el nombre de marquesina, debo arriesgar, es parte del juego para enriquecer.

Siempre los sentidos expresan, manifiestan y trasmiten, pero de todos el oído es el que produce el impacto mas profundo. Y es el único que se siente y se presiente, sin la imagen.

El encuentro fue en la esquina de la ciudad.

Desde antes vi su sonrisa, adelantándose a la conexión empática, marcando el territorio y mostrando su identidad.

Vestia una presencia sutil, elegante..lineas rojas enmarcaban su volumen y un discreto pantalón suficientemente ajustado para imaginar las piernas engarzadas en muslos firmes de viva piel.

La sensualidad se muestra o se define en muchas manifestaciones expresivas, pero cuando el tono de la mente sintoniza con el cuerpo..ah, ella lo sabia…

Marco su disponibilidad para aceptar y ofrecer lo máximo para aprisionar las sensaciones. Me mostro el placer, lo conocia…y lo propuso y lo dispuso, marcando la meta.

Así de sublime e impensado se dejo recorrer, convoco a ello, participo audázmente, saboreo el sabor del entusiasmo por ella elevado.

Jugo con su cabello, se oculto de la mirada, desvitio mi pudor, su lengua invoco a mi Eros

Afuera enero sostenía el tiempo, en sus coordenadas habituales. Hacía el mismo calor, había el mismo silencio, Sin embargo ella había refrescado mis sentidos, aplacado mis instintos, y yo había crecido…
Escuchando recuerdos y fantasias
Anuncios

Un pensamiento en “Enero paciente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s