Condición


Cada noche tiene su encanto, cada día su Zenit.

Mientras buscaba algún alimento, el paraguas se movía al son del viento.

Su subconsciente le hizo una  mala pasada, y casi cae, tratando de dar algún paso de baile bajo la lluvia.

Estaba oscuro, y la pequeña calle frecuentada por travestis estaba desierta.

Se sentía completa y satisfecha, la vida era un recreo, no exento de épocas de todo tenor.

Los pasos luego del estudio, el primer día de trabajo, el pasar de ser protegida hasta ejercer el don máximo de la libertad. La época de aprender a convivir en pareja, y el tiempo de decir adiós.

Se había enamorado de la libertad.

Armar su propia orquesta, las campanas que llamaban a los ángeles, y la vela blanca que prendía para rezar.

Tanto disfrutaba de un rock pesado, como de un bolero, como de la Flauta Magica de Mozart.

Lo que no podia, ni queria impedir, era esa imperiosa necesidad de ser deseada, sintiendo  el calor y el sudor del hombre cuando la tocaba.

Le gustaba el hombre en su conjunto. El pelo viril, la voz ronca, el movimiento que la atraía hacia él.

Cierto que aparentaba ser muy complaciente. 

Mas de uno dijo, jamas nos peleamos, como haces?. Sos la relación que más me dura, a lo cual la mujer le contestaba … que no nos peliemos, ni discutamos,  no quiere decir que aburguesemos esta relación

De alguna forma tendrás que entretenerme, descubrirme nuevos mundos, y saber que conquistarme es una tarea sin fin.

Cuando alguien cree que conquistó, y se acabo la pelea y piensa que logro el objetivo, esta casi perdido.

Sos un gladiador, tendrias que ser hombre,le decian,  mientras la mujer evocaba cuando se ponia aceite en la piel. 

Esa era la funcion que el oleo cumplia en los luchadores,que las armas se resbalaran, que las manos no pudieran apresar.

Tenia una peculariedad, jamas dejaba de amar,asi que en sus noches, evocaba a cada uno que entrego su corazon, y los recuerdos convivian en ese armonico haren.

Ellos lo sabían, todos lo sabían.

Eso, ella era una caja de sorpresas, si alguna vez se pusieron celosos, ella simplemente les contestaba, alguna vez no te fui leal?.

No te dije la verdad?

Y era cierto, al final, aceptarla como era, era la única forma, de no ser dejados, porque ella les pagaba con la misma moneda, aceptándolos como eran, sin ponerles condición.

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